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El cine francés ultima su desembarco en los ordenadores de medio mundo


La quinta edición del festival MyFrenchFilmFestival.com, que arrancará el próximo 16 de enero para colonizar durante un mes los ordenadores de medio mundo, se erige en escaparate privilegiado de una cinematografía que, en opinión de la ministra de Cultura, Fleur Pellerin, «va bien».

Presidido por el cineasta Michel Gondry, el jurado fallará entre la veintena de largos y cortometrajes que aglutina un evento íntegramente desarrollado a través de internet y que se alía con 25 plataformas de difusión internacionales -entre ellas las españolas Filmin y Yomvi– en 13 idiomas distintos.

Para ello, el programa estará disponible en línea en las páginas del certamen y las de sus filiales en cada país y, aunque los cortometrajes no exigirán ningún pago, el visionado de un largo sí costará 1.99 euros.

Además, se ofrecerá gratuitamente a los internautas la versión restaurada del clásico de René Clément, «Plein Soleil«, protagonizado por Alain Delon y un modo de ligar el último cine francés a sus referentes históricos.

«El éxito del festival no es otro que el de nuestro cine«, dijo Pellerin, quien calificó la iniciativa de «buena noticia» y expresó su deseo de que esta sirva para «revelar los nuevos rostros» de la pantalla gala.

Nuevos y no tan nuevos -algunos filmes se estrenaron en 2013-, las películas en competición aspiran a los cinco galardones que otorgarán tres jurados: el oficial, formado por directores extranjeros y encabezado por Gondry; el de la prensa internacional, compuesto por críticos extranjeros; y el del público.

«Ser presidente de un jurado no es algo que me atraiga verdaderamente, pero, al mismo tiempo, la idea de dar a conocer nuestro cine en el mundo me parece estupenda«, declaró a Efe Gondry.

Pese a su implicación -el cineasta ha elaborado el cartel y el tráiler del festival-, el autor de «La science des rves» o «Be Kind Rewind» tendrá que combatir su tradicional reticencia crítica, puesto que siempre ha considerado que no se encuentra en posición de «juzgar el cine de los demás«.

«La sala sigue siendo un lugar mágico, pero internet es el modo principal de difundir hoy el cine; creo que resulta innegable y no conviene ir en contra«, agregó para reconocer la propuesta virtual del certamen.

Con su respaldo al festival, Gondry, a menudo próximo al cine amateur e independiente, prolonga así una inquietud ya reflejada en su «Fábrica de películas«, una iniciativa itinerante que acerca la cámara a los jóvenes y cuyo proyecto de sede, prevista en Aubervilliers, en las afueras de París, se frustró hace unos meses.

Será precisamente a ese público el que busca seducir un festival abierto a la cinefilia internacional y, en palabras de Pellerin, resuelto a «rejuvenecer la imagen exterior» de la cinematografía gala.

De trayectoria ascendente, el certamen tratará de superar los cuatro millones de espectadores que reunió la pasada edición y lo hará mediante una fórmula que combina el apoyo institucional y la tutela del organismo promotor del cine francés en el exterior, UniFrance.

EFE