Películas

Las rivalidades más sonadas de Hollywood


¿Quién no se lleva mal con alguien de su trabajo? Pues en Hollywood todo es más grande que en el mundo real: las emociones, los sueldos y las broncas. Ahora las estrellas se tiran pullas en las redes sociales y el público los jalea mediante likes, pero las enemistades entre famosos existen desde que existe la propia fama por aquí te damos a conocer las peleas más mediáticas entre algunos actores.

Jim Carrey y Tommy Lee Jones en ‘Batman Forever’ (1995). Tras el rodaje de la película los actores no volvieron a dirigirse la palabra.

Tommy Lee Jones decidió amortizar su Oscar por El fugitivo (1993), tal y como habían hecho antes Jack Nicholson y Danny De Vito, aportando prestigio a la saga de Batman y erigiéndose como la estrella de la función. Pero no esperaba que la mayor estrella del momento, Jim Carrey, le robase Batman Forever (1995) delante de sus narices. Así que reaccionó no dirigiéndole la palabra en todo el rodaje.

Carrey no se rindió y se acercó a saludar a Jones cuando coincidieron en un restaurante. Jones se incorporo con la cara inyectada en sangre, le dio un abrazo a Carrey y le susurró: “Te odio. De verdad que no me gustas”. Cuando Jim le preguntó cuál era su problema y cometió el error de hacer el amago de coger una silla para sentarse junto a él, Tommy Lee estalló: “¡No puedo tolerar tu bufonería!”, recordó Carrey hace dos años en el podcast de Norm MacDonald.

Los dos actores no volvieron a dirigirse la palabra, pero Carrey no le guarda rencor. “Yo era la estrella de la película y eso era un problema, pero es un actor fenomenal y lo quiero. Quizá se sentía incómodo haciendo ese tipo de película, no es su estilo”, contó Carrey en el espacio de MacDonald. El director de Batman Forever, Joel Schumacher, coincide en que el motivo de la rivalidad era ser el centro de atención. “Tommy es, y digo esto con gran respeto, un robaescenas. Pues a Jim Carrey no se le puede robar la escena. Es imposible. Y eso irritaba a Tommy”, dijo en Vulture.

Will Smith y Janet Hubert coincidieron durante las tres primeras temporadas de ‘El príncipe de Bel Air’. Desde entonces Janet lleva 25 años amenazando con contar “toda la verdad” sobre Smith.

Will Smith y Janet Hubert coincidieron durante las tres primeras temporadas de ‘El príncipe de Bel Air’. Desde entonces Janet lleva 25 años amenazando con contar “toda la verdad” sobre Smith.

En 1993, al término de la tercera temporada de El príncipe de Bel-Air, Janet Hubert (la intérprete de la tía Viv) fue reemplazada por otra actriz. Se habló de “diferencias creativas”, como siempre, pero Smith explicó que Hubert no soportaba que toda la serie girase en torno a él (un rapero de 22 años) cuando ella llevaba toda al vida trabajando. Alfonso Ribeiro, el actor que interpretaba a Carlton, se puso del lado de Smith y contó que Hubert se volvió loca y trataba fatal a todo el mundo, convirtiendo el rodaje de la serie en una tortura para todos.

Hubert lleva 25 años amenazando con contar “toda la verdad” sobre Smith y va soltando detalles, en vídeos en sus redes sociales, como que ella le pidió que utilizase su poder para conseguir mejores sueldos para el resto del reparto (“mi contrato es cosa mía y el tuyo es cosa tuya”, le respondió él, siempre según Hubert), que tanto Smith como Ribeiro se reían de que su color de piel fuese el más oscuro del reparto (“tan negra que cuando mira sus zapatos cree que se está mirando en un espejo”, de nuevo según la versión de la actriz) o que Smith trató de eliminar una escena en la que ella se lucía bailando para que nadie lo eclipsase. Hubert asegura que su carrera nunca se recuperó del despido porque la tomaron por loca, nadie salió en su defensa y los ejecutivos temían sufrir las represalias de Smith si la contrataban. Y todo empezó, según ella, porque una encuesta del público mostró que el personaje de la serie más querido era la tía Viv.

Hubert sigue atacando a Smith (y a su mujer) a la menor oportunidad. No ha ocultado sus problemas económicos y llegó a publicar un texto en Facebook en el que acusaba a Will Smith de destruir su vida con sus mentiras. “Has ganado, mi hijo está en el hospital. #intentodesuicidio”, terminaba el mensaje que borró a los pocos minutos. Smith rechaza hablar del asunto, limitándose a alabar el talento de Hubert.

Megan Fox y Michael Bay durante el estreno de ‘Transformers’ en 2007 en Australia.

Días antes de empezar el rodaje de Transformers 3, Megan Fox comparó, en Wonderland, a su director, Michael Bay, con Adolf Hitler. “Quiere ganarse una reputación de megalómano, es una pesadilla trabajar para él. Pero cuando sale del rodaje y no está en modo director, es tímido y vulnerable. No tiene herramientas sociales y resulta hasta entrañable”, aclaró. Michael Bay le quitó hierro al conflicto en su web: “Las locas salidas de tono de Megan son parte de su loco encanto”.

El productor de la franquicia, Steven Spielberg, despidió a Fox y fue reemplazada por una modelo de Victoria’s Secret sin experiencia como actriz, Rose Huntington-Whiteley. El coprotagonista, Shia LaBeouf, por supuesto, también tuvo algo que opinar al respecto en L.A. Times: “Megan desarrolló una especie de empoderamiento de spice girl que le hacía sentir incómoda trabajando con un director que muchos consideran lascivo. Michael rueda a las mujeres con la actitud de un chaval salido de 16 años y, cuando quería poner a Megan en posturas concretas, no tenía tiempo para ser delicado o pedirle amablemente que arquease la espalda 70 grados”.

Tres años después, en 2013, la actriz y el director se reconciliaron y él la contrató para interpretar a la reportera April O’Neill en Las tortugas Ninja, proyecto con el que Steven Spielberg no tenía nada que ver.

Nick Nolte y Julia Roberts en la película romántica ‘Me gustan los líos’ (1994). La relación entre ambos actores era todo lo contrario a la temática de la cinta.

Desde el primer día de rodaje de Me gustan los líos (1994) a Julia Roberts le disgustaron los constantes comentarios machistas de su compañero, Nick Nolte, hasta el punto de que se negaron a rodar juntos. Al tratarse de una comedia romántica, esta situación llevó al director a montar la mayoría de sus escenas en plano-contraplano usando dobles de espaldas.

Durante la promoción de la película la actriz no disimuló su mala relación con Nolte, describiéndolo en The New York Times como “a veces completamente encantador y agradable, pero también completamente repugnante; parece hacer esfuerzos para repeler a la gente”.

Nolte se limitó a responder: “Julia no es una persona agradable. Todo el mundo lo sabe”.

Vin Diesel y Dwayne Johnson, dos machos alfas en ‘Fast & Furious’.

Dwayne The Rock Johnson publicó en Instagram un agradecimiento a las actrices de la saga Fast & Furious, mientras que matizó su mención a los actores: “Algunos se comportan como hombres hechos y derechos y verdaderos profesionales pero otros no, porque son demasiado gallinas y tienen el culo fino. Cuando veáis la peli y penséis que no estoy actuando en algunas escenas será porque mi sangre estaba hirviendo de verdad”. Enseguida empezó a rumorearse que sus críticas iban contra Vin Diesel.

Diesel publicó un vídeo en Instagram (en el que parecía recién levantado) y prometió “contarlo todo” en algún momento. Pero eso nunca ocurrió y Johnson conmemoró el fin de rodaje de Fast & Furious 8 agradeciendo a todo el reparto, uno a uno, pero sin mencionar a Diesel. “No es fácil ser un alfa”, concluyó Vin Diesel en redes sociales, “y nosotros somos dos alfas. A veces ser un alfa es un coñazo. Pero Dwayne en mi casa siempre será ‘el tío Dwayne”.

Johnson anunció el spin-off de la saga, Hobbs & Shaw, aclarando que “los culofinos que ni se molesten en venir”, retrasando un año el rodaje de la novena entrega y dando a entender que él no regresaría para esa siguiente película. Johnson también contó, en Rolling Stone, que, ya en la octava, Diesel y él no se habían cruzado durante el rodaje (de hecho nunca se les ve juntos en el plano): “Le deseo lo mejor, no le guardo ningún rencor gracias a la claridad con la que nos tratamos… Bueno, borra lo de que no le guardo ningún rencor”. El contrato de Johnson y de Jason Statham para Hobbs & Shaw estipuló, para evitar egos malheridos, que ninguno de los dos podía perder nunca una pelea. Para que luego digan que las actrices no pueden trabajar juntas sin tirarse de los pelos.


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