Uncategorized

Una receta romántica española se rueda en ‘My Bakery in NY’


Aunque el director se llama Gustavo Ron, su nueva película es totalmente sin alcohol y con mucho azúcar, se llama «My Bakery in NY» y ha recreado estos días en el Brooklyn «hipster» las claves de la comedia de enredo del cine clásico de Hollywood con Blanca Suárez y Aitor Luna.

«Es una comedia romántica sin tapujos. Es muy comedia y muy romántica«, explica a Efe Ron, autor de películas como «Mia Sarah» y que ha querido trasladar al siglo XXI ese cine de buenas intenciones de Frank Capra en «Vive como quieras» o de humor agudo de Ernst Lubitsch en «El bazar de las sorpresas«. Sobrevivirá a los nuevos tiempo?

«Lógicamente, hay una parte difícil de recrear hoy en día que es la guerra de sexos, que ya está sobrepasada, pero creo que funciona muy bien el elemento retro de los hipsters mezclado con Brooklyn«, explica.

Como si fuera ese «bazar de las sorpresas«, Ron ha abierto en el barrio de Fort Greene de Brooklyn una panadería llamada «Isabelles», escenario en el que se cocina la combinatoria sentimental entre Chloe y Vivien, dos chicas estadounidenses interpretadas por Krysta Rodríguez y por Aimee Teegarden.

Ambas han heredado el local de su tía y luchan por dos visiones distintas sobre cómo llevar el negocio: una apuesta por mantener la esencia «vintage» y la otra quiere dar la vuelta al negocio y sucumbir a los imperativos de la famosa «gentrificación» de Brooklyn. En el amor, también tendrán sus diferencias.

«Estamos ya a muy pocos días de acabar el rodaje«, explica Blanca Suárez después de cuatro semanas de filmación en inglés pero con mucho sabor español, aunque el set esté lleno de «muffins» y «brownies».

Ella es uno de los «ingredientes» ibéricos de la cinta, aunque interprete a Daniella, «una chica chilena que vive en Nueva York que es decoradora de interiores y se ve envuelta en la trama de las dos protagonistas porque es la encargada de renovar la pastelería«, asegura la actriz nominada al Goya por «La piel que habito», de Pedro Almodóvar.

Según Suárez, esta película está diseñada para «que se te pongan los pelos de punta en la butaca» y suma esta comedia relajada y relajante a otros títulos que llegarán en 2015 como «Perdiendo el norte«, de Nacho García Velilla.

Para la actriz, sin embargo, una de las protagonistas de la película es la propia ciudad de Nueva York. «Parece que estamos en Madrid rodando con el fondo de la mejor foto de Nueva York, pero no es un decorado, es real y está allí, con esa luz tan especial«, explica.

Y el director reconoce que, aunque han optado por Brooklyn como símbolo «hipster», con sus bicis y su vida más relajada, era inevitable acercarse al río y tener como fondo el «skyline» más famoso del mundo.

El «pastel» también cuenta con un español interpretando a un ruso que habla inglés (labor babélica de Enrique Arce) y se completa con «un cocinero un poco desastre que tampoco cocina mucho«, explica a Efe quien le da vida, Aitor Luna, y al que «una de las protagonistas, Chloe, es la que realmente le hace los platos, la que cocina, la que controla…», asegura.

El actor vive un momento indudablemente dulce, en el que además de rodar en Nueva York este filme, está en la televisión con la serie «Alatriste«, que rodó en Budapest, lo que demuestra su versatilidad en géneros y en épocas.

Aunque confiesa que nunca prestó especial atención a esa comedia «screwball» del Hollywood de los años 30 y 40, disfruta de haber «recreado en Brooklyn un trocito de un cuento«.

La película, además de entregarse a los designios del corazón, quizá más al estilo Lubitsch, no descuida hilar con una realidad muy del momento, algo más de Capra: «También habla de un trasfondo de lo que se está viviendo hoy en día con los bancos. El barrio puede unirse para salvar una panadería que está en quiebra«, concluye Ron.

EFE